¿Es bueno comer huevo duro todos los días?

El huevo duro es uno de los alimentos más sanos, completos y recomendables en todo tipo de dietas. Sabemos que entre sus propiedades, posee gran parte de los nutrientes que el organismo necesita, favorece el colesterol bueno y disminuye el riesgo a padecer enfermedad cardio-vascular.

El huevo ha generado varios mitos a su alrededor. Unos estudios apuntan que existe correspondencia entre el consumo de huevo con la producción del colesterol, asociando a esto con el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. 

Otros trabajos publicados, por el contrario, mejoran el perfil nutricional del huevo alegando que quien incluye un huevo en su dieta diaria disminuye el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.

A pesar de años de investigación sobre cómo afecta el consumo de los huevos a nuestra salud, los resultados ya vemos que son contradictorios. No se puede culpar al huevo de ciertas enfermedades ni tampoco usarlo como método para prevenirlas.

Por otra parte, las recomendaciones estándar no son aceptables para cada país, ni se pueden generalizar. En cada lugar se dan ciertas características dietéticas propias y costumbres culinarias diferentes. No hay que olvidar la genética, factores de estilo de vida junto a los tipos de colesterol, que juegan también un papel importante.

Son buenos o malos los huevos duros

Aun cuando contiene un alto contenido en colesterol, este no es malo en sí, pues su efecto en la sangre es mínimo si se compara con las grasas trans y saturadas, que son las que hay que evitar para no producir colesterol dañino.

comer huevo duro

No obstante, hay que señalar que el huevo frito en aceite es mejor evitarlo, sobre todo a diario. Son más saludables si se toman huevos cocidos, a la plancha, en tortilla o revueltos con una mínima cantidad de aceite.

El colesterol que contiene el huevo en su yema es bueno, es del tipo HDL dietético. Esto le hace ser un alimento apto para todas las edades y recomendable en todo tipo de dietas. El consumo saludable de colesterol no debe sobrepasar los 300 miligramos por día. Un huevo produce 186 miligramos de colesterol sano, es un 10% de lo que un adulto puede necesitar y el 30% en los niños.

Comer un huevo duro cada día es saludable

Los huevos duros son uno de los alimentos más naturales y completos que podemos incluir en la dieta diaria, ya que están cargados de nutrientes esenciales en proporciones muy equilibradas, bajo en calorías y es un alimento saciante.

Posee vitaminas A, D, E, B12, minerales como hierro, calcio, fósforo, potasio, magnesio, selenio y sodio, que contribuyen a aportar energía física y mental y reduciendo el riesgo a padecer ciertas enfermedades. 

Otros componentes como la colina y la luteína se encuentran solo en la yema, y gracias a la grasa insaturada o saludable del tipo monoinsaturado oleico que contiene, nuestro organismo absorbe mejor estos componentes. Ayudan a prevenir patologías visuales y disfunciones cognitivas.

Es un alimento rico en proteínas de alta calidad, muy recomendable para mantener y fortalecer el tejido muscular. Durante el embarazo ayuda al feto en su crecimiento y desarrollo.

El huevo duro ayuda a perder peso, ya que aporta pocas calorías y tiene un gran efecto saciante, pues en la yema se concentra la mayor cantidad de proteínas. Según algunos dietistas, dos claras de huevo casi contienen la misma proteína que un huevo entero.

No se quedan ahí los beneficios de optar por comer huevos cocidos. ¿Sabías que al hervirlos bloqueas la avidina, una proteína que ataca a la biotina, la vitamina que mantiene el cabello, las uñas, la piel y las mucosas

Gracias a su envase natural, el huevo no permite añadirle ningún conservante ni aditivo. Sí es fundamental mantener el huevo libre de gérmenes desde su puesta, pasando por todos los procesos de empaque y transporte hasta ser consumido.

El huevo duro se puede consumir de múltiples formas saludables durante todo el año, y además es un alimento práctico y económico.

En conclusión, sí se recomienda comer un huevo duro al día, siempre que sea de gallina campera.

cómo hacer huevo duro

Su fácil preparación, en agua hirviendo mantiene su cáscara íntegra durante la cocción, lo convierten en uno de los alimentos más ricos, sanos y nutritivos a nivel mundial. 

El huevo duro contiene intacto su alto valor nutricional proteico de gran calidad nutritiva, sin apenas calorías y no aporta ácidos grasos saturados.

¿Huevos crudos o huevos cocidos? Si eres deportista, esto te interesa

Seguro que en cuanto lo has leído se ha ido la menta a esas escenas de Rocky en las que engulle huevos en crudo como si no existiera un mañana. 

Esa imagen ha generado un mito que vamos a “tumbar” ahora mismo. Más allá de los riesgos de intoxicación alimentaria intrínsecos que existen al optar por esa vía. 

Y es que para que el organismo absorba mayor cantidad de proteínas el huevo debe estar cocinado. 

De un huevo duro se aprovecha el 91% de las proteínas mientras que de uno crudo, apenas el 50% de su contenido proteico.

Huevos duros: cómo cocinarlos y evitar ese olor

Como hemos visto, además de ricos, los huevos duros son un alimento muy nutritivo. Ahora bien, quizás te da reparo hacer huevos cocidos por ese olor que a veces queda. 

Hay una forma práctica y nada compleja de evitar ese punto sulfuroso que es tan propio del huevo cocido. Este se produce cuando hay una cocción excesiva. Demasiada temperatura no solo coagula la clara y la yema, también las proteínas. 

En ese proceso químico, el azufre de la clara reacciona con el hierro de la yema y se genera ese olorcillo tan desagradable que es inocuo para la salud. 

Olvidarse de él es tan sencillo como evitar que el agua de la cocción no supere los 85 grados y calcular bien los tiempos de cada tamaño de huevo. En el caso de los medianos, no más de 12 minutos, y 18 para los grandes y talla XL. 

Cuando haya trascurrido ese tiempo, deja el huevo duro en un recipiente con hielo durante unos minutos antes de consumirlos o guardarlos para su conservación (en la nevera, con la cáscara íntegra y sin golpe o fisura, no más de 7 días tras la cocción). Otra opción sería cocer el huevo a un máximo de 65 grados pero durante 30 minutos. Aquí la clara queda cuajada, pero no seca y la yema viscosa, pero hecha.